Fintech: revolución para las finanzas, reto para los reguladores

Informe del BID

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“Estamos presenciando una revolución en la manera en la que las personas y las empresas manejan sus asuntos financieros”, dice dijo Gabriela Andrade, especialista en mercados financieros del BID sobre el informe “Emprendimientos Fintech en América Latina”. El acelerado crecimiento de nuevas empresas financieras basadas en plataformas tecnológicas trae un profundo cambio en los mercados financieros, pero al mismo tiempo presenta un desafío para los reguladores,

 

El informe Emprendimientos Fintech en América Latina identificó a 703 emprendimientos en 15 países, con una oferta de soluciones que incluye todos los segmentos y las tecnologías que se observan a nivel global, dinamismo que favorece el surgimiento de una industria de servicios financieros digitales más innovadora e inclusiva en la región.

Operan como plataformas alternativas de financiación:

– ofreciendo préstamos,

– financiamiento colaborativo (crowdfunding)

– financiación por medio de la intermediación de facturas

– empresas de pagos

– finanzas empresariales y personales

– gestión patrimonial

– seguros

– bancos digitales.

Estamos presenciando una revolución en la manera en la que las personas y las empresas manejan sus asuntos financieros”, dijo Gabriela Andrade, especialista en mercados financieros del BID. “ Además de lograr menores costos al adoptar canales digitales, las fintechs usan distintas fuentes de información y nuevas técnicas para evaluar a los clientes, su comportamiento y su riesgo, lo que permite llegar a los segmentos excluidos de una manera más asequible”.

Brasil es el país que aporta el mayor número de emprendimientos con 230 firmas, seguido por México con 180. Colombia ocupa el tercer lugar con 84, seguida de Argentina con 72 y Chile con 65. Estos cinco países concentran casi un 90% de la actividad Fintech en América Latina.

 

 

Un reto para los reguladores

Para que el sector pueda desarrollarse y lograr mayores impactos, será necesario profundizar el diálogo entre los emprendedores y quienes diseñan las políticas y regulaciones. El estudio recomienda, por ejemplo, la creación de bancos de prueba regulatorios (regulatory sandboxes) temporales en los que las Fintech puedan operar, evaluar sus modelos de negocio y ofrecer sus productos en ambientes monitorizados, así como permitir una transición suave para los emprendimientos y sus entes de control hacia una regulación y supervisión adecuada.

Los países mejor preparados en términos regulatorios podrán aprovechar el impacto que las Fintech pueden ofrecer”, dijo Juan Ketterer, jefe de la división de Conectividad, Mercado y Finanzas del BID. “En ese sentido, el tiempo es un factor clave, considerando la velocidad con la que estas empresas se están desarrollando. Varios gobiernos en la región están considerando al desarrollo de las Fintech como uno de los pilares para reducir la exclusión financiera”.

Tres de cada cinco empresas Fintech fueron establecidas entre 2014 y 2016, reflejando el potencial del sector que perciben los emprendedores. El estudio advierte que al mismo tiempo esto refleja que la mayoría de los productos y modelos necesitan madurar y crecer antes de que se conviertan en compañías sostenibles.