Así ha evolucionado la banca en 25 años: del mostrador a la era digital impulsada por la IA y las fintechs

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Así ha evolucionado la banca en 25 años: del mostrador a la era digital impulsada por la IA y las fintechs
  • Finwave analiza la evolución de la banca durante las últimas tres décadas y cómo la tecnología ha redefinido la relación entre el usuario y las entidades.

Con motivo del Día Mundial de la Banca que se celebra el próximo 4 de diciembre, Finwave, compañía fintech líder, realiza un repaso profundo sobre la evolución de la banca en los últimos 25 años. Desde un modelo centrado en la atención presencial hasta una nueva era dominada por la inteligencia artificial, la relación entre los usuarios y las entidades financieras ha cambiado de forma radical, redefiniendo expectativas, canales y experiencias.

Recordando la banca de oficina y papel

A mediados de los años 90, España pudo experimentar las primeras iniciativas de la banca electrónica, con entidades como Banesto y el Banco Central Hispano ofreciendo servicios a través de la red, dando los primeros pasos hacia la gestión digital de las finanzas. Sin embargo, durante los comienzos del siglo XXI, la banca española seguía dominada por las sucursales físicas y los procesos manuales.

Según la Memoria de Supervisión Bancaria del Banco de España, en el año 2000 habían 147 bancos registrados. La atención al cliente dependía de la interacción presencial, la confianza se construía principalmente a través del contacto directo con los gestores y las operaciones requerían formularios en papel, limitados por los horarios de oficina.

La demanda en aquel entonces se centraba en la operativa básica: actualizar la libreta, solicitar extractos, retirar efectivo, efectuar transferencias o resolver incidencias. La oferta se concentraba en productos esenciales como cuentas corrientes, depósitos a plazo, hipotecas o préstamos personales. El acceso a la información financiera era reducido y no existían herramientas de autogestión, lo que convertía a la sucursal en el único punto de contacto.

El inicio de la revolución digital

La década de 2010 marcó la revolución digital del sector. La expansión de internet de banda ancha, el crecimiento de los dispositivos móviles, la regulación europea y el impulso al open banking, crearon condiciones para que los usuarios empezaran a gestionar sus finanzas de forma autónoma.

Los bancos comenzaron a ofrecer servicios que antes solo se podían realizar en la sucursal, como consulta de saldos y movimientos en tiempo real, transferencias online, descarga de extractos o gestión remota de tarjetas. Los clientes demandaron un acceso 24/7 a sus servicios bancarios, procesos más rápidos y sencillos, y una mayor transparencia, impulsando a las entidades a modernizar sus plataformas y priorizar la experiencia del usuario, sentando las bases de la banca moderna.

Durante este periodo, las fintechs empezaron a desempeñar un papel crucial como motor de innovación. Su propuesta tecnológica se centró en ofrecer servicios más ágiles, accesibles y personalizables, fomentando la autogestión financiera, el acceso a información en tiempo real y la eficiencia operativa. En este contexto, Fintonic, fundada en 2011, se consolidó como la primera fintech española de referencia, marcando el camino para el resto de los actores del sector.

Dentro de esta transición, destacan otros hitos como el nacimiento de Openbank como el primer banco 100% digital en España o el lanzamiento de imaginBank por CaixaBank, dirigido a clientes exclusivamente móviles. Estas iniciativas consolidaron un modelo en el que la tecnología se convierte en la vía que permite a los usuarios tomar el control de sus finanzas y transformar su experiencia bancaria.

Del mostrador al control total: la era de la IA y la digitalización

Desde 2020 hasta la actualidad, la banca digital se ha consolidado como el canal principal de interacción con entidades financieras. Actualmente, España supera la media de la Unión Europea en el uso de la banca digital, que se sitúa en el 64%, según el Observatorio de la Digitalización Financiera de Funcas.

Esta nueva era financiera se caracteriza por los pagos instantáneos, los ecosistemas colaborativos y la creciente influencia de la inteligencia artificial, que ha transformado la experiencia bancaria al permitir a las entidades analizar grandes volúmenes de datos en tiempo real, anticipar necesidades de los clientes, ofrecer recomendaciones y productos personalizados, automatizar procesos complejos y detectar fraudes con rapidez.

Así, esta etapa ha dado lugar a un nuevo perfil de consumidor más exigente y consciente de sus necesidades, que busca servicios financieros seguros, transparentes y adaptados a sus preferencias. Gracias a estas innovaciones, los clientes pueden gestionar ahora sus finanzas de manera autónoma y con mayor control, consolidando un cambio de paradigma en el que el usuario se sitúa en el centro del ecosistema financiero, en comparación con los inicios del 2000.

La aparición de plataformas como Amazon o Netflix han influido además en los hábitos de los usuarios. Al ofrecer experiencias más rápidas, intuitivas y disponibles en cualquier momento, los clientes esperan que sus bancos ofrezcan ahora la misma conveniencia y personalización en sus servicios financieros.

“Durante los últimos 25 años, la banca ha experimentado una transformación sin precedentes. Las fintechs han sido esenciales no solo para acelerar la digitalización, sino también para replantear la relación entre clientes y bancos, haciendo la experiencia financiera más accesible, transparente y personalizada. En Finwave trabajamos para facilitar esta transición, ayudando a integrar tecnología de vanguardia y prácticas centradas en el usuario, de modo que cada cliente pueda gestionar sus finanzas de manera autónoma y segura”, afirma Manuel Muñiz-Morell, director general de Finwave en Iberia y Latam.